Catalina era nacionalista y estuvo sindicada durante el período republicano. Tras la entrada en Azpeitia de las tropas sublevadas estuvo escondida durante algún tiempo en el caserío Atxubiaga. Finalmente fue desterrada a Navarra, donde permaneció aproximadamente un mes(*).
La acusaron también de haber robado huevos y gallinas a los caseros que venían a la calle a venderlas.
El único comentario que recuerdo es que dijo que en la cárcel pasaron mucha hambre.