Maria y sus hijos de 3 y 4 años de edad estuvieron escondidos durante dos años en el caserío Odriozolaundi, tras recibir la orden de expulsión de Azpeitia. El delito de todos ellos, ser mujer e hijos del miliciano Maximiano Eguibar Arregui(*).
En el penal de Dueso tuvieron al padre en zonas de tierra muy baja, y al subir la marea el agua le solía llegar a la cintura.
A mi padre, como era rojo, al salir de la cárcel no le dieron trabajo en Azpeitia.
Cada año, cuando llegaba el 18 de julio, me daba cuenta de que mi madre solía ponerse muy nerviosa.