Barrendero municipal desde febrero de 1934, Juan también estuvo afiliado a UGT y combatió en el batallón UHP. En noviembre de 1936, encontrándose probablemente en el frente de guerra, Juan fue destituido como empleado municipal por la nueva corporación franquista de Azpeitia(*).
Al parecer, tras su detención fue recluido en un batallón de trabajadores. En 1940 fue juzgado en consejo de guerra, dictándose el sobreseimiento de la causa y la puesta en libertad de Juan el 29 de noviembre(*).
En esa época los franquistas solían cortar el pelo y dar aceite de ricino, de esto último no tengo constancia de que a mi tía se lo hicieran, pero sí que le cortaron el pelo.